miércoles, 16 de marzo de 2016

Definición de Cultura.

"Se entiende por Cultura a la suma total de actitudes, ideas y modelos de conducta, compartidos y transmitidos por los miembros de una sociedad determinada. Es un modo de vida, de pensamiento, de sentimiento, de acción. Son manifestaciones de cultura tanto el modo de lavarnos los dientes, de pasear los domingos y de charlar entre amigos, como las reglas del fútbol, como las ideas sobre un hecho concreto".

Campiglia.

La Convivencia humana - Educación Cívica - Educatina

Normas de Convivencia - Educación Cívica - Educatina

La convivencia social.

La Real Academia Española define convivir como "vivir en compañía de otro u otros, cohabitar".

Debemos entender que la convivencia social es la forma de estar el ser humano con sus iguales, con los otros y que tiene una nota de distintiva en cada sociedad, según el tiempo y el lugar.
La convivencia social es una necesidad humana, porque el ser humano es un ser bio-psico-social, que nace tan desvalido, que su supervivencia es casi imposible sin el apoyo y la protección de otros individuos.

Max Neef, Antonio Elizalde y Martín Hopenhayn, definen al ser humano como "un ser de necesidades", identificando dos grandes grupos:

•Necesidades de ser, tener, hacer o estar.
•Necesidades de subsistencia, protección, afecto, entendimiento, participación, identidad, libertad, recreación, creatividad.


Todas las necesidades humanas son posibles de satisfacer mediante la convivencia social. Pero satisfacer las necesidades requiere el aprendizaje de ciertas pautas de comportamiento y de adaptación.

¿Cómo las aprendemos? Mediante la interiorización de la cultura.

La cultura es toda creación del hombre, resultado de la invención social, trasmitida y conservada a través de la comunicación y el lenguaje.

Es todo aquello que ha sido aprendido o producido a partir de las relaciones sociales, es decir, son las cosas materiales, ideas, los valores y las creencias de una sociedad, que se heredan y también se transforman y se reconstruyen a través de diferentes generaciones.

Los hombres existen colectivamente, viven en pueblos y ciudades en donde habitan otros muchos hombres; forman familias; tiene amigos, vecinos; se relacionan unos con otros dentro de grupos culturales, religiosos, políticos, educativos y comparten creencias, hábitos y costumbres.

No solo por necesidad de compañía sino para asegurar su propia subsistencia, los hombres requieren de otros hombres. Tanto en la producción de bienes como su intercambio o distribución, son tareas que involucran a más de un individuo y que, en la medida en que se vuelven más complejas, conducen a una serie cada vez más amplia de relaciones humanas.

La convivencia en grupos nos favorece porque nos permite satisfacer las necesidades materiales, pero también nos ofrece educación, moldea nuestros hábitos y guía nuestros proyectos personales, nos permite darles durabilidad o permanencia a esos proyectos; porque la sociedad humana no empieza con nosotros ni se termina con nuestra vida.

La sociedad conserva el recuerdo de otros hombres de los cuales recibimos aportes intelectuales, materiales, culturales, artísticos y sociales. Esto significa que las personas se relacionan unas con otras para satisfacer sus necesidades físicas y afectivas básicas.

El ser humano no solo pertenece sino que participa en los grupos de los que forma parte, creando vínculos de respeto, mostrando interés por los demás, cooperando con ellos.

¿Alguna vez te has puesto a pensar cuántas personas han intervenido en la confección de los jeans que llevas puestos?, esto implica una serie de procesos en los que hombres y mujeres con su trabajo:

-produjeron la materia prima

-la transportaron

-la vendieron

-diseñaron

-seleccionaron el tejido

-cortaron la prenda

-cosieron

-comercializaron el producto

En la actualidad, la diversificación de las tareas ha conducido a una interrelación humana cada vez mayor y compleja.

Pero no solo las tareas hacen que las personas se relacionen entre sí, cotidianamente entablamos diálogos, hacemos gestos, manifestamos alegría o sentimos tristeza, interpretamos señas, mensajes; también son formas de interactuar con nuestros semejantes.

La influencia de algunas personas en el comportamiento de otras, se denomina interacción social.

Esta influencia es recíproca y es producto de un largo proceso de aprendizaje social, en el que interiorizamos conductas aceptadas y esperadas socialmente. Así se generan pautas que nos permiten prever las conductas de otros y a considerarlas para poder actuar, surgen así las pautas sociales y éstas son compartidas por muchas personas.

La interiorización de conductas aceptadas y esperadas socialmente se da durante toda la vida mediante el proceso de socialización.


Bibliografía:
Escoto, Laura y otros, Educación ciudadana, Unidad III/ Unidad IV, Ed. De la Plaza, Montevideo, 2007

miércoles, 9 de marzo de 2016

Proceso de socialización.

Cada ser humano nace único e irrepetible dentro de una sociedad determinada. A diferencia de otras especies, cuya conducta está determinada por mecanismos biológicos, los seres humanos basan su supervivencia en los cuidados proporcionados por otras personas y en el aprendizaje de la cultura de la sociedad en que van a vivir inmersos.

Indefenso al nacer, el ser humano depende de otros para su desarrollo y el aprendizaje de todo lo necesario para sobrevivir. Trae consigo un bagaje genético que combina con lo que la sociedad ya es. El nacimiento marca el comienzo del proceso de socialización del individuo.
La socialización para Puga y otros es “ el proceso de internalización de las conductas, las normas y valores que rigen en una sociedad, es la forma paulatina en que el hombre, desde sus primeros años, se familiariza con una serie de comportamientos y principios, que, al hacerlos suyos - al internalizarlos-, le permiten el acceso a la vida social”.
Macionis y Plummer la definen como “el conjunto de experiencias que tienen lugar a lo largo de la vida de un individuo y que le permiten desarrollar su potencial humano y aprender las pautas culturales de la sociedad en que va a vivir”.
Para Carlos Cullen , “la socialización consiste, precisamente, en aprender avivir con otros, y este saber es enseñado por los llamados agentes socializadores: familia, grupos de pares, instituciones educativas y medios masivos de comunicación”.
Un niño que no convive con otros seres y no ve cómo reaccionan ante diversos estímulos y cómo utilizan sus habilidades, no aprenderá a ser uno de ellos.
El proceso de socialización es un proceso continuo y permanente que dura toda la vida. Consiste en el aprendizaje y enseñanza de:
Ø Destrezas o habilidades básicas como comunicarse, caminar, correr, higienizarse
Ø Normas de comportamiento
Ø Valores
Ø Conocimientos
Este aprendizaje es el que nos permite integrarnos socialmente, ser aceptados por la sociedad a la cual pertenecemos.
Es un proceso continuo, permanentemente estamos aprendiendo, adaptándonos a nuevas situaciones, como por ejemplo cuando cambiamos de trabajo, de barrio o cuando las personas emigran y deben aprender las pautas culturales de otras sociedades.